Datos Estadísticos


Abuso infantil en Centroamerica


Costa Rica

Las cifras de abuso infantil de connotación sexual son similares a las expuestas en el caso de Nicaragua. De acuerdo con UNICEF, en 1999 el 48% de la población infantil en prostitución ejercía estas labores desde los doce años. El 60% consumía alcohol y “crack’ y el 55% fumaba marihuana. De esta población, el 80% de los varones y el 79% de las niñas habían sido víctimas de abuso sexual antes de los 12 años.

Las secuelas de este tipo de abuso se ponen también de manifiesto en este país. Un estudio de la ECPAT sostiene que el 80% de las 2.000 prostitutas que trabajan en San José fueron objeto de abuso sexual en sus propios hogares antes de ejercer la prostitución.

En la actualidad, cerca del 70% de las víctimas de agresión que llegan al Hospital de Niños sufrieron el maltrato dentro de sus hogares.

En el año 2002, el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) atendió 23.914 menores víctimas de abusos de diversa índole: sexual, emocional, intrafamiliar, consumo de drogas, mendicidad. De ellos, el 23% sufrió abuso intrafamiliar, el 12% abuso emocional, el 4% abuso sexual y el 3% abuso físico.

Los cantones del sector sur de San José, Puntarenas, San Ramón, Tibás, Heredia, San Carlos, Alajuela, Grecia, Corredores y Los Chiles, son los lugares donde más casos se han atendido.

Por otra parte, el turismo sexual es un fenómeno que ha cobrado fuerza notoriamente en los últimos años en Costa Rica. Se calcula que para finales de los años 90, al menos el 0,5% del turismo que visita el país es de carácter sexual. La procedencia de este tipo de turistas es variada, aunque predominan los estadounidenses y europeos. De 160 extranjeros detenidos en el país entre 1992 y 1994, 25% provenía de los Estados Unidos, 18% de Alemania, 14% de Australia, 12% del Reino Unido y 6% de Francia.


El Salvador

Un estudio de la Fundación Olor Palme de El Salvador en 1999 mostró que nueve de cada diez niños estudiados, los cuales se encontraban en un rango de edad entre los 7 y 18 años, sufría de maltrato físico. De ellos el 22% había sido víctima de maltrato sexual. La situación era más pronunciada en los menores entre 15 y 18 años de la zona rural en el grupo de la niñez trabajadora y de la calle, en el que el porcentaje de víctimas de este tipo de abuso alcanzaba el 65%.

La agresión física a los niños puede también tomar la forma de métodos de corrección. Un dato de la agencia UNICEF señala que en 1999 el 57% de los adultos justificaba el castigo físico como forma de educación.

En cuanto al trabajo infantil, se calcula que el 14% de la población económicamente activa son niños que tienen que trabajar como adultos. Otros estudios sugieren que la cifra total de menores trabajadores ronda los 440.000, 24% de los cuales son niñas y 76% niños. Todos ellos están en edades comprendidas entre los 7 y 18 años. La OIT pos su parte señala que cuatro de cada diez menores en edad escolar no asisten a la escuela por causa del trabajo. De la muestra solo un 6 por ciento logra combinar el trabajo con la escuela.


Guatemala

Se calcula que en este país 5.994 niños y adolescentes viven en las calles. La asistencia de diversa índole llega a solo el 40% de ellos proveniente mayormente de agencias no gubernamentales. De acuerdo con Casa Alianza, el 95% de estos menores consumen drogas, mientras que el 5% de las niñas dan a luz en las calles.

Probablemente una de las formas más extendidas de abuso de la niñez en Guatemala es el tráfico infantil y las adopciones ilegales. De todas las adopciones que se tramitan en este país 95% son internacionales y se cree que esto se ha convertido en un negocio que genera ganancias de $20 millones al año. UNICEF por su parte considera que en Guatemala se trafica anualmente entre 1.000 y 1.500 niños y bebés.

En relación con el trabajo infantil, para finales de los años 90 poco más de 700.000 menores formaban parte de la población económicamente activa y 150.000 niños trabajaban en la industria manufacturera. Se calcula que del total de niños que pertenecen a la población económicamente activa 200.000 no tienen acceso al sistema de educación y tienden a desertar antes de finalizar sus estudios a causa de sus obligaciones laborales.

Al igual que en los otros países de la región, en Guatemala la prostitución infantil tiene dimensiones notables. En 1999 la Defensoría de los Derechos de la Niñez sacó a la luz pública datos que indicaban que alrededor de 3.000 niñas se estaban prostituyendo en el país, especialmente en zonas fronterizas. La mayor parte de las niñas que ejercían el comercio sexual eran salvadoreñas, hondureñas y panameñas.


Honduras

Honduras tiene la incidencia más alta de VIH en Centroamérica, alrededor de 400.000 casos. La mayoría de estas personas desarrollaron la enfermedad completamente entre los 21 y 29 años, por lo que se deduce que debieron haberse contagiado cuando contaban con entre 12 y 18 años. La prostitución de menores “sin protección’ es un fenómeno creciente en este país.

El tráfico de menores con fines de prostitución es una forma de abuso infantil que ha cobrado fuerza en los últimos años en este país. La policía de Honduras reporta por ejemplo que ha aumentado el número de casos de niñas entre 13 y 14 años que desaparecen para luego ser halladas en prostíbulos guatemaltecos. Casa Alianza por su parte ha realizado investigaciones que han rastreado niñas desde Honduras hasta el sur de México. La mayoría de ellas contaba con entre 12 y 15 años de edad y ya estaban siendo prostituidas en ese país.

El asesinato de menores por otra parte ha cobrado fuerza principalmente a manos de lo que se denomina “escuadrones de la muerte’. Muchos de estos crímenes quedan en la impunidad ya sea porque las víctimas son pobres o porque pertenecen a cuerpos de seguridad del Estado. De acuerdo con Casa Alianza, cerca del 74% de estos asesinatos no ha sido investigado a cabalidad.


Panamá

La OIT llevó a cabo un estudio con 100 menores de edad de las zonas de Panamá y San Miguelito y determinó que el 93% de estas personas informó haber tenido ya relaciones de convivencia, 22% con parejas del mismo sexo y 78% con parejas del otro sexo. El 63% de ellos inició el comercio sexual entre los 9 y 14 años y el 16% tuvo su primer contacto sexual inducido por un explotador.

Por otra parte, el 81% de los entrevistados dijo practicar la actividad sexual con hombres, mientras que el 75% de los clientes y explotadores era mayor de 30 años. Más de la mitad de estos menores recibe entre $10 y $30 por cliente.