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La Arte
Terapia es la metodología que se aplica para lograr los objetivos
que nuestra organización tiene con los niños. A través de
ella trabajamos el fortalecimiento de su autoestima. A continuación
la importancia de la misma.
La autoestima
Las opiniones que lo niños tienen de sí mismos se llama autoestima,
o autovaloración. Se considera que la autoestima incluye no
sólo los juicios cognoscitivos de los niños sobre sus capacidades
sino también sus reacciones afectivas ante estas auto evaluaciones.
En pocas palabras, la autoestima es un juicio personal sobre
el propio valor que se expresa en las actitudes que el individuo
tiene hacia si mismo.
Es a partir de los 5-6 años cuando empezamos a formarnos
un concepto de cómo nos ven nuestros mayores (padres- maestros-
tutores).
Las condiciones de la autoestima
Para entender la autoestima es conveniente comprender las
condiciones necesarias que determinan su obtención. Estas
condiciones son:
- Sentido
de relación: tiene que ver con la manera como se relaciona
la persona con los objetos del mundo y otras personas.
- Sentido
de singularidad: se refiere a la manera de sentir los atributos
personales y a la forma como se expresan estos sentimientos.
- Sentido
de poder: tiene que ver con la forma de influenciar eficientemente
las circunstancias de la vida personal.
- Sentido
de modelos: se refiere a las formas de clarificar, determinar
y manifestar las metas y propósitos personales.
Todo
lo anterior contribuye a que la autoestima sea considerado
como un sentimiento, una conducta motivada por una serie de
factores tanto internos como externos.
El
método más común para medir la autoestima del niño es la utilización
de cuestionarios. Generalmente, estos instrumentos presentan
al niño una lista de preguntas preparadas para forzar sus
evaluaciones sobre si mismos en una variedad de situaciones
y contextos. Las respuestas a estas cuestiones pueden combinarse
y analizarse para producir una puntuación global que representa
el nivel de autoestima del niño.
Los
resultados de muchos estudios revelan que los niños menores
de 8 años no tienen un concepto claro de autovaloración. Sin
embargo se ha observado que la puntuación de autoestima de
los niños de guardería tiende a ser bastante alta y relacionada
con el apego hacia el cuidador.
Durante
los años de la infancia media y final de ésta, la puntuación
de la autoestima es generalmente estable. Pero la transición
a la adolescencia demuestra que la puntuación de la autoestima
decae, para no volver a mejorar hasta los años de educación
superior.
Importancia
de tener un autoconcepto y una autoestima adecuados
- Salud
mental: una alta autoestima se ha vinculado con la salud
mental a largo plazo y con el equilibrio emocional. Los
individuos cuya autoestima no se ha desarrollado lo suficiente,
manifiesta síntomas psicosomáticos de ansiedad.
- Competencia
interpersonal y ajuste social: un pobre ajuste social, se
relaciona con un bajo auto-concepto y una baja autoestima,
se manifiesta en los niños y adolescentes de varias formas.
No se les selecciona como líderes, no participan con frecuencia
en clase, en clubes o en actividades sociales. No defienden
sus propios derechos ni expresan sus opiniones. Con mucha
frecuencia se desarrollan sentimientos de aislamiento y
soledad.
- Delincuencia:
existe una estrecha relación entre auto-concepto-autoestima
y delincuencia. Los jóvenes delincuentes tienden a mostrar
menor autoestima, su delincuencia puede ser una forma de
compensación de su pobre auto-concepto.
Baja
autoestima
Todos
tenemos en el interior sentimientos no resueltos, aunque no
siempre seamos conscientes de estos. Los sentimientos ocultos
de dolor suelen convertirse en enojo, y con el tiempo volvemos
el enojo contra nosotros mismos, dando así lugar a la depresión.
Otra
de las causas por las cuales las personas llegan a desvalorizarse,
es por la comparación con los demás, destacando de éstos las
virtudes en las que son superiores; creen que su existencia
no tiene una finalidad, un sentido y se sienten incapaces
de otorgárselo; sus seres queridos los descalifican y la existencia
se reduce a la de un ser casi sin ser. No llegan a comprender
que todas las personas son diferentes, únicas e irrepetibles,
por lo que se consideran menos que los demás.
En
la violencia familiar las víctimas y los victimarios poseen
muy baja autoestima, ya que por un lado, la victima es alguien
al que maltratan sin que ésta pueda poner límites y no se
da cuenta de que está siendo abusada. Por otro lado, los victimarios
compensan lo inferior que se sienten, maltratando y abusando,
en este caso, de un familiar.
Muchas
de las heridas emocionales que tiene una persona, producidas
en su niñez pueden causarnos trastornos psicológicos emocionales
y físicos, produciendo dificultades en la vida de las mismas
(conflictos serios en el trabajo, disminución de la energía
y de la capacidad creatividad).
En
el momento en que la persona afectada es adulta, transmitirá
la humillación o el maltrato a personas más pequeñas o vulnerables.
Es una cadena hereditaria de abuso y poder, ya que el desprecio
y la vergüenza vivida en la infancia son la fuente de los
problemas que afectan en la vida adulta y los causantes de
la baja autoestima.
¿Cómo
estimular y desarrollar la autoestima en los niños?
Se
les debe dar apoyo emocional, que son demostraciones cálidas
y cubren las necesidades básicas de amor y atención del niño,
y muestran aprobación y otros sentimientos positivos. Esto
conlleva a formar niños con autoestima elevada.
Cuando
se utiliza la inducción (esto es el intento de señalar al
niño la consecuencia de su conducta), se le transmite al niño
y adolescente un reconocimiento de su habilidad para evaluar
las consecuencias de la conducta y para tomar una decisión
basada en esta evaluación.
Los
niños necesitan el refuerzo positivo de sus logros y la comprensión
y ayuda de sus fracasos escolares.
Cuando
se utiliza la coacción (implica el uso de la fuerza física
o el estatus social para producir una conducta deseada) se
origina una baja autoestima en los niños.
¿Cómo
sanar la autoestima herida en la infancia?
Para
comenzar a desaprender lo negativo que se inculco y sanar,
podemos ir reemplazando las viejas ideas que otros les construyeron.
- Realizar
elecciones y acciones con responsabilidad y sin temor.
- Hacer
las labores con responsabilidad pero, si algo no va bien,
no es porque se sea un fracasado sino que todavía hay mucho
que aprender.
- Hacerse
responsable del modo como se trata a los demás y evitar
repetir lo repetir lo que a mi me hizo sufrir.
- Tener
confianza en poder resolver lo mejor posible cualquier situación.
- Aprender
a comunicar sentimientos y respetar los de otros.
- No
emplear demasiado tiempo preocupándose por lo que haya ocurrido
en el pasado, ni por lo que pueda ocurrir en el futuro.
- Considerarse
y sentirse, igual a cualquier otra persona, reconociendo
diferencias en talentos específicos, rendimiento académico,
posición económica, etc.
- Tener
la certeza que soy una persona valiosa, capaz, creativa
y estoy abierta a cambiar todos los aspectos de mi vida.
La
motivación
El
término motivación se deriva del verbo latino "movere", que
significa "mover", o sea, el modo de acción para conseguir
algo. La motivación es una necesidad o un deseo que dinamiza
la conducta, dirigiéndola hacia una meta.
Gracias
a la motivación de logro, que impulsa al hombre a altos niveles
de realización, la sociedad civilizada ha alcanzado sus elevadas
cuotas artísticas, culturales y materiales.
Los
impulsos, motivaciones básicas o primarias, son de base biológica,
están determinados genéticamente y regulados por mecanismos
que provienen sobre todo del interior del organismo.
Nuestras
motivaciones son complejas; por eso muchas veces ignoramos
las verdaderas causas de nuestros actos más simples.
En
un estudio realizado a artistas y atletas destacados se comprobó
que todos estaban muy motivados, sometidos a una rígida disciplina
de estudio y de entrenamiento, siempre con vistas al logro
de sus objetivos. En un escultor, por ejemplo, predominan
los impulsos adquiridos, relacionados con las preferencias
estéticas, el aprendizaje y la cultura.
En
la pirámide que muestra la jerarquía de necesidades, según
la teoría de Abraham Maslow, una vez satisfechas nuestras
necesidades de nivel inferior, nos vemos inducidos a satisfacer
las necesidades de nivel superior.
La
rutina forma parte de la vida, pero sólo la falta de estímulos
conduce al aburrimiento. La creatividad es un instrumento
contra la monotonía; pintar, escribir o hacer manualidades,
enriquece la cotidianeidad.
La
valentía
La
valentía es la capacidad para avanzar a pesar de la desesperación.
En los seres humanos, la valentía es necesaria para poder
existir y volverse posible. La valentía no es una virtud,
sino un fundamento que subyace y da realidad a todos los demás
valores
La
valentía creativa es el descubrimiento de formas nuevas, símbolos
y patrones sobre los que puede ser construida una sociedad
nueva. La persona creativa debe pelear contra el orden actual
para poder surgir lo que es nuevo.
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